El cuidado no es suficiente

Cecilia Conte - arquitecta

Cecilia Conte – arquitecta

Menos del 1% tendría que invertir en seguridad e higiene una persona para construir su vivienda. El porqué de delegar la tarea en los profesionales idóneos.

Este año los accidentes en las obras en construcción han ocupado menos portadas, en relación al 2012 ¿Suerte o esfuerzo? En caso que la respuesta fuera la segunda opción ¿qué implica? ¿Qué deben saber aquellos que a través de ProCreAr comienzan a edificar su casa, por cuenta propia sin un profesional idóneo? ¿Cuál es la relación entre lo que se invierte (en seguridad) y lo que se pierde si sucede un accidente?
Con este atado de preguntas, CBArq dialogó con la arquitecta Cecilia Conte, especialista en Seguridad e Higiene, integrante de la Comisión Cuatripartita en representación del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Córdoba.

Primero ¿a qué hace referencia?
Seguridad e higiene o, salud y seguridad son sinónimos. Estamos hablando de anticiparnos a los riesgos, que pueden consumarse como accidentes o enfermedades de trabajo. De ese modo además mejoramos las condiciones laborales para quienes trabajan, la tranquilidad a quien dirige y la rentabilidad a quien va explotar el emprendimiento o hacer uso de la vivienda.

¿Cuál es la situación en el País, respecto a los accidentes en las obras?
Puntualmente el 2013 fue un año con menor cantidad de accidentes en relación al 2012. No obstante, un accidente mortal, que son los que integran las estadísticas, ya es demasiado y es suficiente para seguir trabajando sin descanso en mejorar la prevención.
La realidad muestra dos espectros: el trabajo registrado y el no registrado. En el primer caso hay una ART que responde, mientras que los trabajadores “en negro” no tienen dónde, ni a quién denunciar, y en consecuencia no hay estadísticas precisas.
La presencia de un arquitecto brinda un marco de garantías en la ejecución de la obra y en resguardo de los intereses del comitente, aunque la responsabilidad es de éste, por ser el dador principal del trabajo.

¿Qué se está haciendo para anticiparse a los accidentes?
Se trabaja en la concientización de todos los sectores. Desde la Comisión Cuatripartita cada uno de sus miembros: el Estado, la Uocra, las Cámaras y Colegios profesionales; han tomado acciones individuales orientadas a su sector.
En el caso del Colegio de Arquitectos se han organizado cursos de capacitación para implementar en las obras. Particularmente este año se concretó el taller de formación de preventores de riesgo. Un curso innovador que forma parte de un plan más ambicioso del Colegio. La primera parte fue la capacitación, y en este momento, estamos desarrollando la segunda etapa que son las visitas a obras consensuadas previamente con el director técnico de la obra. Recorremos juntos las instalaciones vemos las condiciones y proponemos mejoras a través de un informe confidencial, porque la idea es apoyar a los colegas.
Una tercera etapa será tipificar las debilidades y en ellas focalizar las campañas de prevención.
Por otra parte, el Estado realiza mayores inspecciones, se aplican sanciones más fuertes por incumplimientos reiterados; Uocra permanentemente dicta capacitaciones.

¿Cuáles son los accidentes más frecuentes?
Hay dos tipos: los menores que son pinchazos, cortes en manos, astillas en los ojos. Y los irreversibles como la amputación de un miembro, la muerte, contracción de enfermedades incurables. Las caídas son las más frecuentes, también en las excavaciones por desmoronamiento.

Estado de alerta. Con la línea de créditos lanzado por el Gobierno Nacional (ProCreAr), muchas familias tienen la posibilidad de elegir los modelos de viviendas que propone el Banco Hipotecario, lo cual podría deducirse que muchos van a optar por hacerse cargo de la ejecución sin un profesional a cargo para recortar costos, digamos. ¿A qué situación se expone esta gente?
En cualquier obra la responsabilidad de todo lo que suceda recae en el comitente, aunque hubiera un arquitecto en la dirección, porque es quien encarga la tarea. O sea, en esto no hay cambios. Ahora bien, el comitente es responsable solidario por los términos de la legislación vigente, esto significa que debe velar por la seguridad e higiene de los involucrados en la ejecución y aquí el arquitecto sí es un aliado porque vigila permanentemente las medidas de protección colectiva y personales.
En cambio, si el comitente emprende la ejecución sin la figura del profesional va a tener que tener especiales cuidados para evitar accidentes. Proveer los elementos de protección básicos (ver cuadro aparte) y vigilar que se usen. Sobre todo se aconseja solicitar asesoramiento a los profesionales, porque no sólo debe cuidar a los trabajadores sino también a los terceros que eventualmente pasan por la obra, incluso protegerse a él mismo de caídas de objetos por ejemplo.

En términos de costos ¿Cuál es la relación que existe entre invertir en las medidas de protección adecuadas y lo que debería pagar si sucede algún siniestro?
Siguiendo el caso que el comitente ejecutor de su obra el costo aproximado que implica tomar las medidas preventivas es menos del 1% del total de la obra.
Si se produjera un accidente el costo va a depender de la gravedad. En Córdoba hace poco se abrió la vía judicial, generalmente se resuelve por la vía administrativa o civil.
Considerando que el trabajador está registrado, la ART paga un piso de 280 mil pesos (hasta 350mil pesos) más el 20% por daño moral. Se paga a los 15 días del acuerdo. Pero además el damnificado puede reclamar por la edad, por el grupo familiar a cargo, por chances o por otra profesión, esto último en los casos que tenga alguna actividad que tras el accidente no pueda seguir realizando.

“La presencia de un arquitecto en la obra brinda un marco de garantías en la ejecución de la obra”.

Medidas básicas a tener en cuenta
Entregar los elementos indispensables: casco, guantes y calzado apropiado.
· Colocar los vallados necesarios en bordes de losa, bordes de futuros balcones, en huecos de escalera.
· Instalación eléctrica con tablero disyuntor diferencial (saltavita)
· Proveer los arneses y cuerdas salvavidas, y facilitar los puntos donde atar los arneses. Esto en el caso de los trabajos en cubiertas.
· Colocar las protecciones y bandejas necesarias que contengan caída de elementos.
· Instalación de baños y que éstos se mantengan limpios.
· Los andamios deben estar armados en forma reglamentaria con barandas.
· Libro de obra. Es fundamental que al entregar los elementos o hacer alguna encomienda a un trabajador quede registrado con la firma de los involucrados. Es un instrumento de prueba válido en caso de siniestro al ser citado por la Justicia.

 

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